domingo, 26 de septiembre de 2010

Mi amigo el duende



Dedicado a Galista, que merecía algo mejor

Un duende me dijo una vez,

Estas haciendo todo al revés,

Quito una rama del bolsillo,

Y empezamos otra vez.

Viajamos por bosques desiertos

Y colinas desoladas

Y siempre me decía:

-“anda chico, nunca bajes la mirada

De los errores aprendemos

Y fortalecemos el alma”.

Muchas tardes compartimos,

Muchas charlas animadas

Y mi amigo el duendecillo,

Buenos concejos

Siempre daba.

Pero todo termino

Cuando apenas empezaba

El pobre estaba enfermo

Y la muerte lo esperaba.

Antes de partir me dijo:

-“nunca pierdas las esperanzas

Tropieza si es necesario

Pero levántate siempre con ganas”.

Y así se fue mi amigo

Y dejo solo la calma

Y en las noches de luna llena

Sé que me cuida su mirada.

Stágoros.